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“Aunque parezca increíble, vivir con discapacidad es una bendición”

Susana es mamá de Jéssica Rodríguez, una de las personas que este viernes recibió una silla de ruedas de CILSA en LEÓN, en el marco del Programa de Discapacidad de la fundación, cuyo objetivo es lograr un Tucumán con inclusión.

Susana, que viven en Ciudad Banda del Río Salí, aprendió a vivir y a convivir  con la discapacidad. La vida la moldeó. El tiempo le dio la fuerza para no bajar sus brazos. Y ella, como su familia, se adaptó. Y sigue adelante.

 

Al principio, nada fue fácil. Susana y su esposo, Juan, sentían que el mundo se les venía abajo cuando Jéssica nació seismesina y luego, estando en incubadora, fue diagnosticada con parálisis cerebral. Tenía meses de vida.

Hoy, a punto de cumplir 36 años (el 23 de enero) y dueña de una sonrisa que contagia, es la mayor de cuatro hermanos. “Ellos también aprendieron que su hermana los iba a necesitar, y con amor, la acompañan y cuidan todos los días”, destaca Susana, una Leona como madre, a quien le brillan los ojos cuando habla de su hija, que no para de sonreír y que confiesa ser “fanática del folclore” y, en especial, “del Chaqueño Palavecino”. “Jéssica es una bendición. Ella nos da vida. Es una alegría tenerla. Nos enseñó todo. A vivir y a convivir con la discapacidad”, añade Susana antes de revelar el secreto: “El amor y el acompañamiento son claves. Podés tener una silla  de ruedas nueva o cualquier cosa material,  pero más valioso es el amor y la contención son fundamentales”.

Susana celebra la silla postural nueva de CILSA que gestionó en LEÓN. No es para menos. “Durante 15 años, llevé a Jéssica alzando en mis brazos para que asista a su tratamiento de estimulación. Recién a esa edad tuvo su primera silla. Antes, no pude conseguirla”, recuerda.

Al final de la charla, Susana deja un mensaje para aquellas mamás, papás y familias que conviven con una persona con discapacidad y pueden sentirse desesperadas o impotentes. “Que luchen, porque ellos, las personas con discapacidad, son una bendición de Dios. El mismo amor de ellos te da la fuerza para seguir”.

 

 

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